No sé si se han percatado, pero durante los últimos años, en los trabajos de diseño, en especial en anuncios, la ilustración como elemento conceptual ha ido desapareciendo. Tomada como un elemento más de la composición, sin ningún concepto directo que no pueda ser expresado por otro elemento. El hecho es que la utilización de la ilustración agrega un elemento de trabajo y habilidad. Es decir, una fotografía es más directa, se retoca y listo. La ilustración requiere habilidad y visión. Mientras que el fotógrafo arma la escena, el ilustrador la crea de cero.
El diseño se ha visto dividido entre el arte y la fotografía. En América gracias al éxito de Hollywood y otras variables, la fotografía tomó gran importancia. En Europa en cambio, con los movimientos artísticos, el diseño adoptó más una identidad por este brazo. Dejo en claro que esto no es blanco y negro, solo gris con cuadros blancos y negros en los extremos.
El uso fotográfico es más directo, está todo dicho y explicito. Hoy en día la gente se detiene menos a pensar, están apurados en estilos de vidas saturados, entretenidos por programas de televisión malos. Todo está hecho para evitarle pensar al espectador, y de a poquito, grano a grano su sentido crítico va desapareciendo, si alguna vez fue 5 segundos el tiempo que presta atención una persona a un cartel colgado en vía pública, ahora son 5 centésimas.
La ilustración exige un nivel más de comprensión, utilizando la retorica, la percepción visual, semiótica y otras herramientas visuales, se logra una pieza llena de creatividad. Para poner un ejemplo, traigo algunos de los trabajos del maestro Shigeo Fukuda, diseñador gráfico y escultor japonés, famoso por sus esculturas tridimensionales que juegan con las sombras.
Un artista nacional, que tiene más de artista que de diseñador es el maestro Ricardo Cohen (Rocambole) Responsable del diseño de los discos de los Redondos.
Hace un mes aproximadamente tuve el placer de escucharlo en una charla. Entre todo el repertorio de temas que hablo, muy interesantes por cierto, dio el ejemplo de que cuando somos chicos y tenemos una imposibilidad al escribir lo llaman dislexia, pero no hay una palabra si no podemos dibujar, “podría llamarse dibuexia” bromeó Rocambole. Desde pequeños dibujamos, todo lo que se nos venga a la mente, pero luego cuando crecemos, llegan el “no me sale” y “el no puedo”. ¿Cómo puede ser que algo que resulta natural para nosotros desde el comienzo sea remplazado por algo tan artificial como la fotografía?
Ha llegado hasta el punto que hay anuncios que solo son estrictamente fotografías, sin ninguna creatividad, solamente un retoque que aparenta ser creativo, pero que resulta bastante trivial.










